Equinoterapia

Es una terapia innovadora que utiliza al caballo como instrumento terapéutico, pues el caballo representa una fuente inagotable de estímulos que contribuyen a mejorar la confianza en sí mismo, a elevar la autoestima, y favorecer la relajación tan necesaria en el proceso de recuperación del adicto.

El caballo un animal equilibrado, es entre los animales domésticos de los que han conservado un fuerte parte de su naturaleza salvaje original.

Estos animales no están dispuestos a complacer a los humanos, así que tienen una personalidad muy definida, y son muy independientes. Su imponente tamaño, su inmensa fuerza y fina intuición requiere que uno se aproxime a ellos con respeto, vigilancia y gran cantidad de sensibilidad.

Se debe de estar muy atento a ellos y es importante estar muy conscientes en todo momento, dando la ocasión para dejar salir los sentimientos más profundos y verbalizarlos, una vez establecida una buena relación con el caballo, las interacciones serán estimulantes y liberadoras.

De tal manera que interactuar con el caballo es toda una experiencia y una poderosa herramienta para iniciar un crecimiento personal.  Los animales huelen nuestra ira, nuestro miedo, nuestra alegría, etc. para establecer una relación de confianza con el animal, tenemos que basar nuestra interacción con ellos en la honestidad, en el mutuo respeto y compasión, si no lo hacemos ellos responderán.

Nuestra meta es ayudar a los pacientes a ir más allá donde las terapias convencionales no funcionan, hemos visto en la terapia equina como un camino, no solo para traer los problemas a la superficie y resolverlos sino también para lograr un mejor funcionamiento en sus vidas.

 

Favorece las siguientes áreas

  • Emocional

  • Físico

  • Mental

  • Social

  • Fortalece los músculos

  • Mejora el equilibrio

  • Regenera la coordinación motriz gruesa y fina

  • Aumenta la autoestima y la seguridad

  • Reduce el estrés

  • Otorga autocontrol

  • Ayuda a la integración familiar

La equinoterapia explora campos en los que pocos se han introducido, destruir la barrera del miedo y la defensa es un gran desafío, por eso el proceso curativo empieza de una forma natural que forma  parte de la vida.

Hemos trabajado con personas que se consideraban sin esperanza de recuperación, estas nos han hecho crecer y confiar dando así la bienvenida al desafío, siendo guiados hacia el caballo, animales que  siempre han formado parte de nuestra vida personal.

Aprendimos a entendernos  a nosotros mismos a través de ellos, hemos traído esta experiencia para nuestros pacientes, reconociendo que el proceso curativo que se da entre el caballo y la persona, descubriendo así que a través de este medio no convencional de comunicación se da una conexión de vida en su forma más básica.

Trabajando con los caballos iniciamos a nuestros pacientes en el oculto mundo de la energía animal y del instinto, proveyéndolos de este modo medios naturales y seguros para el aprendizaje.

De la interacción entre el terapeuta, el caballo y el paciente se lleva el cuerpo, la mente y el espíritu a su totalidad a través del entrenamiento y el juego disciplinado con los caballos, los pacientes aprenden a liberar sus energías para aplicarlas de una manera más responsable en su vida, de hecho van asumiendo la responsabilidad de su propia sanación.

Estamos más que convencidos sobre las propiedades curativas inherentes a nuestras interacciones con estos animales. La naturaleza del impacto psicológico y espiritual que los caballos tenían sobre los pacientes nos da el camino para ayudar a devover a la persona la salud emocional, física y espiritual.

Convirtiéndose el caballo en un vehículo práctico para desarrollar autoconciencia como una herramienta para  poner atención a los sentimientos enterrados o fuera de juego.

Por ello el caballo tiene ese inmenso poder como sanador holístico que puede hacer vivir al paciente la parte más instintiva de sí mismos tanto física como psicológicamente. Los caballos son poderosos guías y en un sentido mensajeros que pueden enseñar quienes somos y en que dirección necesitamos ir, actúan como espejos que nos reflejan en su totalidad quienes somos tanto en la luz como en la sombra.

A lo largo de la práctica con pacientes diagnosticados como psicóticos encontramos que la expresión de sentimientos/emociones de estos pacientes eran en extremo opuestas a la de personalidades psicópatas, ellos tienden a estar inundados por los sentimientos,y a sentirse hiper vigilados, incapaces de hacer frente a su dolor acuden a la fantasía y a las alucinaciones para poder regular la sobrecarga de sentimientos que fluyen, ellos no poseen la base de realidad para poder entender y organizar su proceso interno .

Tanto psicóticos como psicópatas comparten una característica básica, un vacío de conciencia de un proceso interno y de su comportamiento, entender las características propias de estos dos grupos es importante porque representan los dos extremos de un continuo en el que la mayoría de la gente se encuentra.

Tenemos la oportunidad de trabajar con pacientes que no han respondido a los diferentes tipos de terapias convencionales que han encontrado en este modelo la oportunidad  de ayudarse a curarse y a encontrar su sentido de vida.

Hemos implementado un número de programas para diversos grupos según la edad, jóvenes que han delinquido, abusadores de sustancias, gente que esta deprimida, así como para aquellos que están en la búsqueda de incrementar su espiritualidad y conciencia.

Hoy ofrecemos programas individualizados para cualquiera que esté buscando enriquecimiento y una vida más significativa, siendo particularmente efectivo para personas con estrés, siendo la terapia equina la base de todos estos programas.