La familia, clave en la prevención de adicciones.

FamiliaLa dependencia de sustancias y otras adicciones no llegan de la noche a la mañana, es un proceso en el que influyen muchos factores como genéticos, de carácter y ambientales; pero la familia desempeña una función clave en moldear el desarrollo del niño y del joven, la dinámica familiar desempeña una función muy importante; una buena crianza es un poderoso factor de protección.

La familia puede proteger al niño de problemas muy diversos de comportamiento de riesgo y de salud mental, entre ellos, el abuso de sustancias y la delincuencia, dándole una sensación de seguridad emocional. La orientación y unas pautas apropiadas de conducta, supervisándolo y atendiendo sus necesidades básicas, infundiendo seguridad y estimulando su desarrollo y estabilidad son claves para su sano desarrollo.

Los siguientes son factores familiares que son decisivos para ayudar a proteger a los niños y jóvenes contra el abuso de sustancias:

– Una relación cariñosa, segura y sana entre padres e hijos.
– Supervisión y vigilancia parentales y una disciplina eficaz.
– Transmisión de valores familiares favorables a la sociedad.
– Interés de los padres por la vida que llevan sus hijos.
– Apoyo de los padres (emocional, cognitivo, social y financiero).

Claro que en el “mundo exterior”, o sea, fuera del círculo familiar, se encuentran compañías que influencian de menor o mayor manera la precoz iniciación del uso de drogas o de alcohol; pero con una correcta educación y valores, la manera en que el adolescente elige a sus amigos depende en gran medida de la relación que tenga con sus padres. Cuando los adolescentes tienen una buena relación con sus padres, hay más probabilidades de que elijan amigos que ejerzan una influencia favorable.

Como sabemos, no siempre el ambiente familiar es el más adecuado, si los padres no corrigen el comportamiento de los hijos o aplican una disciplina rigurosa e inconsecuente, y si no se da oportunidades a los niños para que adquieran aptitudes sociales, tanto los niños como los adolescentes pueden tener problemas sociales, psicológicos y de aprendizaje. Por otra parte, las relaciones entre padres e hijos y las familias caracterizadas por la indiferencia, la falta de cariño e interés, la inseguridad emocional y la inconsecuencia de los padres en la educación y la atención de sus hijos durante los primeros años de desarrollo pueden acarrear mayores riesgos de depresión, ansiedad y problemas relacionales en los niños y los adultos.

La siguiente lista son focos rojos que se deben de tomar en cuenta si son practicadas dentro del círculo familiar:

– La falta de lazos de afecto y una relación insegura con los padres.
– La falta de una relación significativa con un adulto cariñoso.
– Una educación ineficaz.
– Un entorno doméstico caótico.
– Padres o hermanos que abusan de sustancias, sufren enfermedades mentales  o están implicados en actos delictivos.
– El aislamiento social.

En Centro de Rehabilitación Reencuentro pensamos que la mejor forma de combatir las adicciones es con PREVENCIÓN, así que no temamos en hablar con nuestros hijos y estar ahí siempre que nos necesiten. Nuestros centros se encuentran en Tijuana B.C. y contamos con tratamientos para ayudar a adolescentes a reencontrarse y volver a la dinámica familiar.

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