La importancia de la prevención de adicciones

Las adicciones son una de las mayores problemáticas que hay actualmente en varios países del mundo. México está dentro de los países que más han sido afectados con el crecimiento de adicciones en todos los niveles sociales.

Las adicciones no solamente afectan la vida del paciente, sino también a todo su entorno familiar y social. Tristemente, la descomposición del tejido social va en aumento conforme el número de adicciones se incrementa en la población.

¿Cómo podemos detectar las adicciones en nuestro hogar?

En primer lugar, hay que aclarar que es una adicción:

De acuerdo con la OMS una adicción es una enfermedad que afecta física, psicológica y emocionalmente a la persona. Dicha enfermedad se caracteriza por la adicción o necesidad hacia un consumo de sustancias, una relación o cualquier otra actividad sobre la cual la persona centra toda su atención y esfuerzo por conseguir.

¿Qué partes del cuerpo afecta una adicción?

Al tratarse de una enfermedad que compromete las zonas del cerebro encargadas de la voluntad y el placer, se considera que toda adicción es una enfermedad cerebral, aunque las adicciones pueden afectar a otros órganos, sobre todo si se involucra el abuso de sustancias, actividades peligrosas o autolesiones como es el caso en la bulimia o los cortes.

¿Las adicciones se curan solas?

No. Las adicciones son enfermedades crónicas y degenerativas. A diferencia de un resfriado que se cura solo, las adicciones empeoran con el tiempo, sobre todo si no se brinda un tratamiento, el cerebro dañado cada vez necesita estímulos más fuertes para llegar al mismo nivel de satisfacción. Es por esto último que los afectados consumen cantidades más grandes o usan drogas más fuertes.

Una detección temprana del consumo de cualquier sustancia, y un tratamiento de adicciones puede hacer una gran diferencia para el futuro de la persona. 

¿Por qué resulta difícil detectar una adicción?

A veces la familia es la última en darse cuenta de que tienen un familiar adicto, sobre todo cuando se trata de alguna adicción diferente a las drogas populares. Por ejemplo, si la persona sufre de trastornos alimenticios por baja autoestima y la ludopatía, estos saben esconder bien sus trastornos pues los cambios son graduales y el familiar solo los nota cuando la convivencia es imposible o la apariencia física de la persona se ve muy afectada. 

¿Cuáles son los síntomas de una adicción?

En las adicciones hay algunos síntomas comunes, como el aislamiento, los cambios de conducta, secretismo, falta de interés y cambios de humor entre otros. Algunas adicciones tienen síntomas característicos, como marcas de jeringas en la piel, moretones o sangrado nasal, para confirmar si la persona está consumiendo sustancias nocivas es necesario realizar un examen antidoping.

Los síntomas más comunes son:

  • Aislamiento
  • Cambios constantes de conducta
  • Dificultad para responsabilizarse
  • Tendencia a mentir
  • Cambio de amistades
  • Secretos o esconder cosas
  • Aumento o disminución del sueño
  • Robos pequeños de dinero o prendas
  • Pérdida de interés en actividades que disfrutaba
  • Aumenta su necesidad de dinero o por el contrario tiene dinero sin explicación

¿Cómo se pueden prevenir las adicciones?

La comunicación, el respeto y la confianza son las medidas principales para prevenir cualquier adicción. Mantener la autoestima alta de los niños y jóvenes es muy importante, al igual que el mantener un ambiente libre de violencia. Infundir valores desde la niñez es vital para que los jóvenes no sean vulnerables a las influencias de sustancias o personas nocivas.

Cuidar el ambiente familiar

La familia es el pilar fundamental de la sociedad, es la primera educadora y el principal apoyo con que cuentan las personas. Las adicciones están relacionadas con los ambientes familiares abusivos o violentos, pues las personas ven en las sustancias una fuga para evadir su realidad.

Ser un lugar seguro

Ser una persona de confianza es importante porque la persona recurrirá a ti, cuando tenga problemas, pero también serás confidente de sus secretos y pensamientos. Por eso hay que fortalecer la relación demostrando interés en los gustos de la persona, aceptándolos tal como son y pasando tiempo de calidad con ellos.

Una persona adicta no buscará apoyo en un lugar donde se siente despreciado, ni contará sus problemas a personas que sabe que lo traicionarán. Por eso se debe aprender a respetar la privacidad de las personas y no contarle a terceros sus secretos e intimidades.

Vigilar las compañías de los hijos

Lamentablemente existen personas malintencionadas que llevan a los jóvenes vulnerables a caer en las drogas y adicciones. Ya sea por presión social, o mediante manipulación y chantaje los jóvenes se sienten obligados a probar ciertas sustancias; generalmente bajo el engaño de que son inofensivas.

Otros trastornos y adicciones como la anorexia y la bulimia muchas veces no son incitados por terceros, sino que es la persona la que busca información por su cuenta. En estos casos lo prudente sería ayudar a que la persona se sienta lo más cómoda con su cuerpo, evitando lo más posible, críticas y comentarios bien o mal intencionados de su aspecto.

Buscar apoyo en instituciones

Hoy en día existen programas gubernamentales y privados que buscan prevenir las adicciones, la mayoría enfocados en las adicciones a alcohol, sustancias y medicamentos. También hay instituciones educativas que dan pláticas para los padres de familia, para que sepan cómo pueden ayudar a que sus hijos no caigan en adicciones o sepan detectar si ya han caído en una.

En Clínica Reencuentro, somos un centro de rehabilitación en México ubicado en Tijuana que busca no solo ayudar a las familias rehabilitando a su familiar contra su adicción, sino que también ofrecemos programas destinados a prevenir que los pacientes recaigan en las drogas o adicciones.

Uno de nuestros programas estrella es la comunidad terapéutica y consiste en que el paciente que ya está en recuperación interactúe de una manera más dinámica con los profesionales de la salud. Logrando una verdadera rehabilitación, pues está más en control de su propia curación

Este exitoso programa está avalado por estudios de la NIDA (National Institute on Drug Abuse). Dichos estudios prueban que los pacientes que completan el programa tienen menos recaídas en drogas y niveles más bajos de agresividad y conducta criminal.

Prevenir las adicciones puede parecer complicado, pero realmente es mucho más sencillo que rehabilitar a una persona adicta.