Amor, la mejor arma contra adicciones

amor¿Que provoca que no nos de hambre o sueño, atenúa el miedo, enojo o desconfianza; además de poder disminuir el sentido de responsabilidad hacia familia o amigos; incluso vence nuestro sentido de supervivencia?… no es una droga, es solo amor.

La Dopamina es un neurotransmisor en nuestro cerebro que se segrega cuando estamos felices, eufóricos o simplemente enamorados. En pruebas de laboratorio hechas con individuos los cuales estaban “perdidamente enamorados”, su nivel de dopamina aumentaba al ver fotografías de su pareja; de idéntica manera un adicto responde a alguna sustancia de su preferencia.

Al estar enamorados, el amor influye en la mente racional del afectado, ensalzando las cualidades de la pareja y mirándolo todo a través de “un lente rosa”. El romance también puede ser obsesivo, viajar horas solo para estar con alguien unos minutos, realizar cientos de llamadas, hacer cosas que no harías de otra forma… el amor puede ser abrumador, puede salirse de control y ser irracional; llegando al extremo de, cuando hay una ruptura tener deseos homicidas o suicidas, con lo cual demuestra que el amor puede ser más fuerte que nuestras ganas de vivir.

Obsesión, deseos irracionales, tendencias homicidas y suicidas… es bastante clara la relación entre una desintoxicación por abuso de sustancias y una “Detox” de amor. A nivel cerebral también tienen sus similitudes, los niveles de dopamina y serotonina en el cerebro están en muy bajos niveles en ambos casos, así que experimentar felicidad es casi imposible en ese estado.

El amor es un sentimiento tan fuerte que actúa como un sistema motivacional, de hecho, el amor es la principal motivación humana, el cual se sobrepone al miedo, a los celos y desconfianza. Así que el amor se podría clasificar como una especie de adicción, es una maravillosa dependencia cuando este es correspondido, pero es doloroso, triste y destructivo cuando no lo es .

Entendiendo esto, el amor puede ser un arma muy poderosa en el tratamiento de adicciones, ya que este sentimiento se sobrepone a todas las urgencias inferiores. Hay quienes se recuperaron de una dependencia a sustancias por miedo a perder a sus hijos, otros por no perder el amor de su familia; familia que también se puede agrandar
en las reuniones de 12 pasos, los cuales los compañeros en recuperación actúan como pequeñas fuentes de optimismo, seguridad y cariño, los cuales son claves para lograr la sobriedad y comunión con los que te rodean.

Clínica Reencuentro en Tijuana tiene un objetivo claro en sus tratamientos; el amor y la búsqueda de ese algo que nos haga retomar y confrontar nuestra realidad es decisivo en la recuperación de nuestros pacientes.

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